29 días, 11 permisos y 270 metros de distancia entre cada extremo roto marcaron la reparación del cable submarino de Cirion Technologies después del terremoto del pasado 24 de junio, el enlace de conectividad más importante de Venezuela con el mundo.
María Claudia Rey, gerente del Cluster Norte de Cirion Technologies, en conversación con telecomunicaciones360.com detalló parte de lo que fue el proceso de reparación y el retorno de más del 50% de la conectividad del país, que se había perdido a causa del rompimiento del cable a 1,8 kilómetos de su estación base en Puerto Viejo en La Guaira.
Según Rey, luego del terremoto, lo primero que hicieron en en la empresa fue atender al personal y saber que estaban bien, pues tienen empleados en La Guaira en el Landing Station, al que no le pasó nada. Luego, iniciaron un proceso de verificación del anillo terrestre en Caracas, que sí fue afectado y activaron los protocolos de recuperación, pues algunos cables de fibra habían sido afectados por el movimiento telúrico.
En 48 horas lograron recuperar el anillo capitalino y conectar a más del 60% de sus clientes, priorizando las empresas de alimentos, salud, banca y seguros.
“En primera instancia el cable submarino no dejó de transmitir en el momento del doble terremoto. De hecho nosotros vimos el cable, la conectividad internacional estaba funcional. Nosotros no solo hicimos la prueba desde Venezuela que es uno de los extremos, pues también lo hicimos en la otra punta que está en St Croix y veíamos la conectividad”, describe Rey.
En esa línea comenta que por eso la prioridad era resolver el anillo terrestre en Caracas. “Cuando comenzamos el levantamiento del servicio, identificamos que el problema habia sido el cable internacional, porque cuando recuperamos el anillo en Caracas, en esas primeras 12 horas, nuestra prioridad fue restablecer una de las puntas de los servicios terrestres. Uno comienza descartando y veíamos señal (en el cable submarino)” comenta.
Pero en la mañana siguiente, Rey destaca que se dio una réplica fuerte y allí fue cuando dejaron de ver el cable submarino, por lo que es probable que estuviese conectado con algunos hilos, pero en el momento del movimiento terminó de soltarse. “Como a las 7:30 am, nosotros dejamos de ver el cable”.
Esas primeras horas del terremoto, destaca, antes de pensar en que se había cortado el cable, era darle prioridad a la conexión en Caracas, porque seguían viendo iluminado el cable submarino.
“Cuando habíamos avanzado en el anillo local, fue cuando identificamos que el problema era el cable submarino”.
Allí se activó de inmediato el protocolo de levantamiento de información y la ubicación de los especialistas para resolver cuanto antes la conectividad, pues este tipo de reparaciones pueden tardar hasta ocho semanas y, en el caso venezolano, ese era un tiempo que no podían permitirse.
El desafío fue grande porque cuando ocurre algo así, son los barcos especializados (unos 60) que están todo el año haciendo reparaciones los que tienen que movilizarse y Cirion forma parte de una élite de empresas que paga para tener prioridad. Eso ayudó, así como también agilizar los procesos internos en Venezuela.
En ese punto, Rey comenta que de inmediato se pusieron en contacto con las autoridades venezolanas para iniciar los protocolos y la permisología, que fue autorizada en tiempo récord, unos 14 días, porque tardan hasta 45 días. Allí iniciaron el protoloco de zarpe del barco, que estaba en el archipielago Guadalupe, llevarlo a Curazao, cargarlo y luego salir a la costa venezolana.
“Los permisos son casi 11” dice Rey y comenta que son necesarios unos para poder pedir otros, pero que el apoyo de Conatel fue clave, así como del resto de instituciones del país para acelerar la llegada del buque de reparación del cable.
Y es que no es sencillo, pues además de los permisos de Conatel, tenían que contar con aprobaciones de otros entes como La Cancillería por ser un barco extranjero, así como también ministerio de Defensa, La Armada, a quien Rey les da una felicitación adicional por el apoyo. Además, el área de Hidrografía del país, el ministerio de Ecosocialismo, entre otros, que son los que deben autorizar, cada uno en sus funcionaes, que el Barco pudiese llegar sin problema.
Pero eso fue una parte del trabajo, pues como había problemas de conectividad y no había empleados en algunos entes, los procesos podían estar más engorrosos, pero todo fluyó y el Barco llegó en tres semanas desde el día del terremoto.
Luego vino el proceso de reparación. Rey describe que el Barco tiene tecnología que le permite, a través de un sonido, identificar donde está el punto de ruptura del cable, que tiene unos 20 mil kilómetros. El Barco se posicioona allí y un robot baja y comienza la búsqueda de los cables, que estaban con una separación de 270 metros el uno del otro.
“En primera instancia se recupera la parte norte, que está más cerca de la playa, allí evidenciamos que tenía una degradación grande. El equipo que estaba en el Barco comentó que era impresionante el daño que había tenido el cable”, comenta Rey.
Luego de ello, ubicaron la parte Sur, empalmaron, repararon, probaron y, finalmente, la noche del 23 de julio, un día antes de cumplirse un mes desde la tragedia, pusieron nuevamente el cable en operación.
Al día de hoy, segun María Claudia Rey, gerente de Cirion para el cluster Norte, el 100% de la conectividad del lado de Cirion ha sido restablecida, así como el anillo en Caracas y sólo están en los procesos de migración de los clientes en contingencia a la infraestructura de la empresa.
La mayor reflexión con respecto a la crisis del cable submarino de Cirion, es, como dice Rey, que estos eventos no pueden prevenirse, pero sí es importante que las empresas tengan las habilidades para poder hacer las reparaciones en el menor tiempo posible, porque finalmente el Internet es de la gente, de las personas que los usan y las empresas tienen que estar allí para resolver las contingencias.
Además, comenta que gracias a las alianzas con otros partners ellos pudieron reconectar a clientes de forma rápida y que, en estos casos, lo mejor es contar con aliados que puedan dar el apoyo en el momento oportuno.
En Venezuela, además de Cirion, operan tres cables más y la tragedia acaba de impulsar una alianza para un quinto cable, que podría sumarse a la iniciativa reciente del Gobierno de también emprender la instlación de otro cable que saldría por Carúpano, en Sucre, para aumentar la conectividad internacional del país, sobre todo por lo que se viene en cuanto a la recuperación económica en los próximos años.





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