El cáculo del costo de propiedad en el transporte de datos en las redes ha sido un reto clave en la industria y, aunque se manejan bandas, la realidad es cada vez más compleja.

Por ello, la GSMA en alianza con Google, lanzaron una Calculadora de CTO (Costo total de propiedad) para comparar los costos que demandan las tecnologías de fibra óptica, de microondas y de óptica inalámbrica (como la de Taara) en escenarios reales y planificar con mayores certezas en escenarios de 5G e inteligencia artificial.

La continuidad de los despliegues 5G en el mundo y la creciente adopción de la inteligencia artificial a nivel masivo, así como el tráfico de datos móviles se triplicará hacia 2030, lo que exigirá a las operadoras de telecomunicaciones a seguir invirtiendo en infraestructura de redes pero ello vislumbra un cuello de botella crítico en la milla intermedia.

Y es que la capa de transporte, responsable de gestionar el tráfico entre estaciones base, puntos de agregación y redes centrales, está sometida a una presión sin precedentes debido a las exigencias de la tecnología 5G, las arquitecturas de red distribuidas y las tecnologías emergentes basadas en IA.

En ese punto, las tecnologías de transporte tradicionales por sí solas no podrán satisfacer esas demandas de conectividad y, en esa línea, consideran que hay que encarar el tema desde otra perspectiva.

El despligue es una de ellas y la búsqueda de ahorro impulsa a pensar tanto en la estrategia como en el rendimiento técnico, pero la tecnología estrella suele tener limitaciones por sus altos costos de despliegue, la demora en obtener las habilitaciones correspondientes y de construcción de esa infraestructura, especialmente cuando se trata de geografías difíciles como las que presenta América Latina.

El backhaul de microondas tradicional ofrece un despliegue más rápido, pero cada vez se enfrenta más a limitaciones de capacidad a medida que aumenta el volumen de tráfico de datos.

¿Cuál es la solución? Google junto con la GSMA están hablando de la óptica inalámbrica, usando una calculadora de costo de construcción de la red para recudir costos.

Para la GSMA, las tecnologías de milla media consolidadas -como la fibra óptica y las microodas- continuarán creciendo, pero es hora de contar con alternativas y menciona a la óptica de espacio libre (FSO), las ondas milimétricas y hasta los satélites.

Es en este escenario que se propone la calculadora del CTO, como herramienta que permite comparar el costo relativo de cada una de las opciones tecnológicas para llevar conectividad a una determinada zona.

Para avanzar con este instrumento, la GSMA, a través de GSMA Intelligence, utilizó el costo por bit transmitido por kilómetro como métrica principal, y llegó a la conclusión que  ninguna tecnología por sí sola es la solución definitiva.

Planteó, por ello, que los operadores deben acudir a una combinación híbrida de soluciones de transporte. Pero, al mismo tiempo, inclinó la balanza a favor de las comunicaciones ópticas inalámbricas porque permiten desplegar mucho más rápido que cualquier otra alternativa.

Es innegable que la tecnología de haces de luz permite llevar la conectividad a las zonas dispersas o de difícil acceso con más facilidad. Pero que experimenten inconvenientes cuando llueve de manera torrencial o se produzca otro evento climático, pareciera que obliga más a tenerla como una tecnología de respaldo más que como principal.

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