La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) de Colombia, publicó la primera serie de documentos que dan contexto al “Análisis prospectivo de las redes no terrestres”, en el que estudian la integración de satélites y plataformas aéreas con las redes móviles locales, con la intención de reducir las brecha digital para el año 2035.
Con la creencia de que la conectividad satelital dejará de concentrarse en los servicios especializados para integrarse progresivamente con las redes móviles de uso cotidiano, la CRC apuesta por establecer los mecanismos para facilitar la complementariedad entre sistemas, los que redundaría en la ampliación de la cobertura de los operadores gracias al Direct To Device (D2D), cerrando la brecha de acceso en aquellos lugares en que la industria no encuentra rentable desplegar torres o fibra.
Y es que en buena parte del territorio colombiano, llevar conectividad no se resuelve únicamente instalando más torres o extendiendo la fibra óptica. La geografía y los costos hacen que el despliegue de infraestructura terrestre sea difícil o incluso inviable y es allí, en esos lugares, donde los satélites y otras plataformas aéreas pueden complementar las redes existentes para ofrecer internet, conectar sensores y dispositivos remotos.
De esta forma podrán enlazarse directamente teléfonos celulares cuando no haya cobertura terrestre.
El primer documento aborda la base “técnica, industrial, de mercado y regulatoria” en el horizonte a 2035, para crear el marco conceptual del debate de cara a regular las Redes No Terrestres (NTN, por sus siglas en inglés) con el ecosistema telco, con casos de uso, experiencias internacionales (como las de Estados Unidos, Chile o Brasil, por citar dos) y los estándares del 3GPP (desde el Release 17 hasta el Release 19).
De los mil 122 municipios analizados, 899 muestran crecimiento significativo de la penetración gracias a las ofertas de empresas como Starlink, que llegó al país hace unos tres años.
En ese sentido, el documento destaca la importancia de conectividad de cada lugar y el peso en los municipios Alto-Moderado, que aumenta progresivamente en los grupos con menores niveles de conectividad, alcanzando alrededor del 12%. Este resultado descriptivo indica que el servicio satelital adquiere una mayor importancia relativa precisamente en mercados donde la penetración inicial es menor.
Inclusive, se confirmó que para las operadoras como Claro, Tigo y WOM, por caso, se trata de una tecnología que sirve de apoyo para ampliar la cobertura rural y la resiliencia, a la par que involucran potenciales riesgos de interferencia por el uso de bandas IMT ya asignadas y se sugiere instrumentar mecanismos de coordinación, mitigación de interferencias y pruebas de interoperabilidad.
Pero no sólo eso, también plantean la necesidad de establecer “condiciones equitativas” para todos los actores, tanto en materia de obligaciones y de costos para evitar competencia desleal, como impulsando mesas de trabajo multiactor para planificar el despliegue.




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