Después de culminar los trabajos en el archipielago Guadalupe, el barco especializado zarpó con rumbo a Venezuela, pero hará una previa parada en Curazao, donde recogerá una tripulación y material especializado para la reparación del cable submarino.

El Barco Wave Sentinel, que pertenece la compañía británica Global Marine Systems, será el encargado de hacer las reparaciones, luego de que el regulador Conatel entregó todas las autorizaciones a Cirion, la compañía dueña del cable averiado.

Se estima que el barco llegue a las costas venezolanas en un par de días para iniciar el proceso de análisis y reparación.

¿Por qué no llegó antes? Los Barcos que se especializan en este tipo de reparaciones son pocos y siempre están ocupados, por lo que una urgencia, aunque prioridad, no puede ser atendida de inmediato, pero existen mecanismos y contrataciones anuales más costosas, que permiten a los clientes prioridad en el momento en el que una embarcación culmine un trabajo para priorizar al que mejor contrato tiene.

En el caso de Cirion, la empresa tiene ese nivel de contrato, que le permitió acelerar los procesos de gestión para la llegada del Barco, pero esperaba autorizaciones locales y, por supuesto, que éste terminara el trabajo previo en el archipielago Guadalupe.

De no contar con eso, la repación se hubiese puesto en una especie de loca a la espera de su turno, en un negocio en el que apenas existen unas seis embarcaciones para las reparaciones y siempre están trabajando.

Un comunicado de Cirion destacó que el anillo de conectividad de Caracas fue restablecido en las primeras 48 horas después del suceso, dejando a la mayoría de sus clientes reconectados y, en paralelo, la empresaa activó rutas alternativas internacionales que le han permitido mantener operativos a más del 60% de sus clientes.

También destacó que el cable submarino que conecta a Venezuela con el mundo llevaba 20 años en operación sin un solo corte y que su uptime histórico es de 99,9999% — el estándar más alto en telecomunicaciones, pero lamentablemente sufrió daños como consecuencia directa de los terremotos del 24 de junio y es lo que la empresa requiere reparar lo más pronto posible para reconectar a ese 40% de clientes sin servicios o con problemas de conectividad, entre los que destacan ISP, empresas, entre otros.

La empresa también destacó que la llegada del barco, que se estima arribe en un par de días, tiene su razón de ser. Y es que es miembro de una cooperativa internacional de reparación y mantenimiento de cables submarinos, a la que destina varios millones de dólares al año para garantizar acceso prioritario a un buque especializado ante cualquier incidente. Esa membresía fue lo que permitió movilizar el barco en días, no en meses.

Además, la empresa comentó sobre el requerimiento de múltiples autorizaciones gubernamentales que, en condiciones normales, pueden tomar más de 45 días, sin embargo fueron obtenidas en tiempo récord gracias al trabajo coordinado con CONATEL, ministerios y autoridades venezolanas, lo que permitirá que en unos días el país esté totalmente conectado otra vez.

En el comunicado, la empresa destacó que “una vez posicionado sobre el punto del corte, el buque despliega un robot submarino que desciende al lecho marino, localiza el cable y realiza un corte limpio. Los dos extremos quedan marcados con boyas. El equipo sube el extremo marino a superficie, lo energiza desde el barco y verifica con un instrumento de medición óptica que no haya cortes adicionales — con precisión de centímetros. Una vez confirmado, sube el extremo costero y ejecuta la fusión con un láser con alineamiento micrométrico que une ambos extremos de fibra — cada uno una fracción del grosor de un cabello humano. Se colocan protectores impermeables a presión sobre la unión. El cable vuelve al fondo. Se inyecta electricidad desde tierra. La conectividad se restablece”.

Aunque se lle sencillo, la realidad es mucho más compleja, pero dependiendo el nivel de rotura del cable, la reparación puede durar un par de días o muchos días más.

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