Para conectar el pais de punta a punta, Chile adelanta la posibilidad de habilitar bandas que puedan ayudarla a llevar servicios vía satélita a zonas en donde los métodos tradicionales no llegan.
Y es que a pesar de sus esfuerzos, siendo uno de los países más avanzados y conectados de la región, Chile aún tiene zonas desatendidas y posee recursos que pueden terminar generando oportunidades.
Es por ello que el país habilitó nuevos recursos espectrales para robustecer los servicios satelitales, garantizar capacidades y dar lugar al ingreso de nuevos actores. Se trata de la incorporación de la banda W y del adelanto del mismo camino para la banda V.
La idea de promover el uso de conectividad satelital en las zonas que aún no están servidas, dio paso a una resolución reciente que abre esas nuevas opciones, pues con esta medida aumentarán la capacidad de transmisión, mejorarán el uso del espectro y habilitarán redes satelitales más rápidas, estables y eficientes.
Se trata de la actualización de la norma técnica del servicio fijo por satélite, a la vez que se incorporaron nuevas bandas de frecuencia a las existentes Ku y Ka, sumando el rango W y se adelantó que en los próximos días se agregará la banda V. El requerimiento es consecuencia directa de la multiplicación de las constelaciones LEO y las ofertas que recurren a estas tecnologías.
En la práctica, esto permitirá ampliar la capacidad de estas redes, mejorar la transmisión de datos y fortalecer la conectividad satelital, especialmente en zonas apartadas, rurales o con menor acceso a infraestructura terrestre como fibra óptica o 5G”, dijo la Subtel en el anuncio oficial.
El objetivo es claro y responde a la necesidad de contar con mayores capacidades satelitales. Los servicios de banda ancha que se brindan desde el espacio suelen utilizar las bandas Ku y Ka, tal como sucede en los países de la región. Pero a medida que hay más constelaciones y satélites LEO las posibilidades de proveer sus servicios a través de las bandas más conocidas comienza a saturarse. De ahí que las operadoras satelitales comenzaron a buscar otras alternativas
Las solicitudes más comunes de parte de las operadoras satelitales apuntan a la disponibilidad de la banda V, más que la W. Sea una u otra, lo cierto es que ambas garantizan anchos de banda mucho más grandes y velocidades de cientos de Gbps por enlace. Pero no todo es color de rosa. También sufren de atenuación cuando se registran lluvias intensas o cuando hay altos niveles de humedad. Más allá de estos aspectos, que no deben despreciarse, sí colaboran en otros eslabones de la red.
Tanto la banda V como la W tienen alto nivel de utilidad a nivel de los enlaces entre el satélite y el gateway, de los enlaces entre satélites y en el backhaul espacial. Por eso su interés se concentra en usar la banda V en los rangos de 47,2–50,2 GHz, y de 50,4–51,4 GHz.
En el caso específico de SpaceX, esta compañía ya probó enlaces intersatelitales en la banda W (71–86 GHz) en sus satélites Mini Starlink v2. El dato no es menor ya que fue Chile el primer país de América Latina en donde Starlink comenzó a brindar sus servicios de banda ancha satelital, como también direct to cell (D2C) junto a Entel.
La medida beneficiará a todos los operadores que brinden Internet satelital, servicio que en Chile es servido tanto por Starlink como por HughesNet, y eventualmente por los nuevos prestadores que vienen trabajando en la misma dirección, como Amazon LEO.
La discusión sobre las bandas para Internet satelital en América Latina es todavía secundaria. El foco está puesto, más que nada en la banda V que en la W. Brasil es uno de los países que ya registró solicitudes para usar esa banda de parte de operadoras satelitales.
Son pedidos que, con más ímpetu, operadoras satelitales como Starlink, Amazon LEO, ASTSpace Mobile y Telesat vienen elevando a la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT).
Todo parece indicar que estas demandas se vinculan con la competencia existente entre las distintas compañías y la necesidad de estar lo mejor preparadas para soportar esa competencia.





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