La percepción de Venezuela ha cambiado de manera abrupta en los últimos cuatro meses, pero la realidad sigue siendo la misma y, tal vez, un poco peor.
Lo cierto es que, antes de que culminara el 2025, las empresas habían preparado una serie de perspectivas, negativas, en donde lo que les quedaba era la sobrevivencia una vez más.
Los comités de dirección analizando aumentar al máximo el tiempo de vida de las maquinas, pues soñar con una actualización era impensable, a lo que se sumaba establecer metas de producción al menor costo posible. La Venezuela del caos continuaría.
Pero llegó enero y todo cambió, por lo menos en percepción. Y así lo han estado analizando las consultoras que se dedican a proyectos claves en diferentes industrias, esas que ayudan a mejorar los procesos de las compañías y evaluan oportunidades y riesgos.
“El año pasado, en reuniones con clientes hablábamos de las necesidades del país y que no crecería en 2026” dice Andy Toro, director de IngeDaca, empresa que combina tecnología con ingeniería para mejorar los procesos industriales en el país, en un encuentro con telecomunicaciones360.com luego del evento La Venezuela 5.0, tecnología , talento y estrategia para escalar el país que viene.
Pero esa realidad es otra y, en esa línea, destaca la importancia de trabajar en cambiar la mentalidad del empresario y hacerles entender el porqué ser más competitivos, sobre todo porque viene competencia muy pronto y eso es una realidad que les superará si no toman decisiones ágiles.
El año pasado, describe Toro, se analizaban las barreras de entrada para producir en Venezuela, que eran complejas y lo siguen siendo, es una realidad y las marcas no querían venir, pero esa verdad está cambiando a partir del 3 de enero.
Y ha llegado el momento de que las empresas locales así lo asuman. En un país donde la base instalada de equipamiento llegó a ser de primer mundo, la realidad es que hoy día hay mucha obsolescencia y es allí donde hay que apuntar inicialmente.
“Nosotros tuvimos una Venezuela fácil, con excelente educación en Universidades públicas y acceso a muchas herramientas. Siemens tenía laboratorios en la Universidad Simón Bolívar, lo que permitió una gran preparación de profesionales” dice.
Luego Toro recuerda los tiempos de Cadivi, pues hubo empresas que sí lo aprovecharon para implementar tecnología y equipos, tanto así que Venezuela llegó a tener la segunda fábrica más grande del mundo en gaseosas.
Eso fue cambiando y el año pasado, antes de que ocurriera lo de enero, las empresas tenían sus focos en proyectos pequeños, de sobrevivencia, intentando mantener líneas de producción con los repuestos de otra, equipamiento paralizado por poca demanda, entre otros.
“A esa Venezuela nos acostumbramos, ahora el trabajo es cambiar esa mentalidad y pasar de pequeños proyectos de sobrevivencia a grandes proyectos de crecimiento,” sostiene.
Y es que el retorno de grandes empresas como Microsoft, Oracle, Siemens, entre otros, así como la llegada de nuevos actores para el país, obligan a las empresas locales a repensar sus estrategias de negocios y actualizarse hacia un mundo de competencia, grandes volumenes, donde el juego es otro.
En un país con apenas el 35%-40% de ocupación de la base instalada, las oportunidades son importantes y es allí donde las empresas tienen que empezar a moldear sus negocios, pues 2027 será el año de la recuperación.




Leave a comment