La movilidad redujo de manera importante la necesidad de la robustez computacional en el usuario final y, por supuesto, en el corporativo, sobre todo en gran parte de los niveles no esenciales para gestionar grandes cargas de información y de almacenamiento interno.
A ello se sumó la virtualización y la nube que, en esencia, hacen menos pesadas en gestión de información a los equipos hoy día, algo que pareciera estar cambiando otra vez.
Pero la llegada de la Inteligencia Artificial (IA) Generativa le está dando un segundo aire a la computadora de escritorio, especialmente a los CPU´s.
Por lo menos así lo piensa Intel, el que más perdió en la carrera de la movilidad, pues no supo entender al mercado, se mantuvo esquiva a lo que venía y no logró conectar, lo que la llevó a casi desaparecer.
Pero la siguiente fase de la IA parece que le devolverá el protagonismo a las CPUs, impulsará una mayor demanda de memorias y acelerará la renovación del parque de computadoras personales.
En el Argentina Digital Summit, Marcelo Bertolami, director de Ventas para Latinoamérica de Intel, aseguró que la conversa en la IA sobre las tecnologías está cambiando y que si bien es cierto que primero el foco estuvo puesto en las GPUs para entrenar grandes modelos, ahora la industria entra en una etapa marcada por agentes de IA, Edge Computing y procesamiento distribuido.
Por eso “la CPU vuelve a tener un rol súper importante”, afirmó el ejecutivo.
La ola que viene es la de los agentes de IA, que son sistemas capaces de ejecutar tareas, coordinarse entre sí y generar resultados autónomos. Ese cambio altera también la arquitectura de los Centros de Datos.
Anteriorimente, una CPU podía administrar múltiples GPUs dedicadas al entrenamiento de modelos. Pero ahora, con miles de agentes intercambiando datos y requiriendo orquestación constante, la relación tenderá a equilibrarse. “Pasamos de 1 a 8 a 1 a 1”, destacó, al referirse a la proporción CPU-GPU.
Y, además, dejó claro que todo esto implica una creciente necesidad de procesadores tradicionales, además de más memoria y almacenamiento.
Según Intel, los grandes hyperscalers que invirtieron masivamente en GPUs ahora están complementando esa infraestructura con CPUs y memoria adicional.
Y para prueba el incremento en los precios de las memorias y dispositivos.“Eso es lo que está impactando lo que vemos hoy en el mercado de las PCs o en el mercado de los móviles, de por qué las memorias están volando por el aire”.
En todos esos nuevos procesos, la computadora personall también está entrando en una nueva etapa, la de las AI PCs, que no sólo debe incluir una NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal), sino una plataforma integral donde CPU, GPU y NPU trabajen juntas y el software sea capaz de distribuir tareas entre esos motores.
Hoy día, el 80% de las nuevas PCs se comercializan bajo esta categoría y pronto será una condición estándar del mercado, lo que beneficiará a Intel en el ecosistema.




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