El gigante minorista en Internet, Amazon, quiere ir más allá del negocio de la venta de millones de productos a través del comercio electrónico y apunta al espacio.
La compañía compró al proveedor de servicios satelitales Globalstar por unos 11 mil 570 millones de dólares, en una operación que busca darle un giro al tablero de la competencia por la conectividad desde el espacio.
La idea de Amazon con Globalstar está en erigirse como uno de los más importantes proveedores servicios satelitales directos a dispositivos móviles, conocido como D2D.
Con la adquisición, Amazon podrá integrar los activos, espectro y experiencia de Globalstar en su red de órbita baja Amazon Leo, con el objetivo de ampliar cobertura y desarrollar capacidades de conectividad directa a dispositivos (Direct-to-Device, D2D).
Gracias a la integración, Amazon espera acelerar el despliegue de servicios D2D, una tecnología que habilita la conexión directa entre dispositivos —como smartphones— y satélites sin necesidad de torres terrestres.
La compañía prevé que su sistema D2D esté operativo hacia 2028, con capacidades de voz, datos y mensajería más avanzadas que los sistemas actuales, lo que apunta a una evolución del modelo de conectividad móvil tradicional.
Con estos movimientos, Amazon apunta a reducir la dependencia de terceros y ganar control sobre infraestructura crítica en el emergente mercado de conectividad satelital.
Con esta jugada, Amazon se posiciona con fuerza en la carrera global por dominar la conectividad satelital en órbita baja, en la que SpaceX, a través de Starlink, mantiene ventaja debido a sus miles de satélites desplegados y millones de usuarios activos.




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