Desde el último proyecto público del Fondo de Servicio Universal, la Red Nacional de Transporte, que buscaba instalar unos cinco mil 800 kilómetros de fibra óptica para conectar la zona norte costera del país, el regulador había, literalmente, apagado el Fondo, pues no se conocieron más proyectos en más o menos una década, pero las empresas igual aportaron su obligación sin pausa.
Pero en días recientes todo cambió. El FSU, una iniciativa de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones que establece que el 1% de los ingresos brutos del sector se usarán para el impulso de la conectividad y digitalización de las zonas más vulnerables, entre otros, ahora será el brazo ejecutor de la instalación y puesta en marcha de un nuevo cable submarino.
Se trata del Caribe 1, que contempla la instalación de 225 kilómetros de fibra óptica con capacidad de 500 Gigas para conectar desde el oriente del país, específicamente Carúpano en Sucre con Chaguaramas en Trinidad y Tobago, estableciendo una vía alterna de conexión de salida con el Atlántico y Europa. El proyecto le fue inicialmente entregado a uno de los principales operadores del mercado no tradicional, pero que, por motivos que se desconocen, ahora le ha sido reasignado a la estatal Cantv.
El monto aún no ha sido revelado, pero fuentes no oficiales comentaron tiempo atrás que a la empresa que se le había asignado inicialmente el proyecto, se le había entregado unos cuantos millones de dólares, fondos que deberían estar devueltos y ser acreditados en el próximo informe de transparencia del FSU, que desde el año 2019 no presenta informe auditado para tranquilidad de todas las empresas del sector que aportan el 1% de sus ingresos cada tres meses.
En días recientes, parte de las empresas que aportan al Fondo de Servicio Universal en conjunto con funcionarios de Conatel, realizó una inspección técnica de alto nivel para constatar la profundidad y complejidad de las etapas del proyecto Cable Submarino Internacional de Fibra Óptica «Caribe-1», la infraestructura de transporte para conectar al Oriente del país con el mundo, garantizando el derecho humano a las telecomunicaciones.
En un comunicado del organismo publicado en su sitio oficial, este destacó que, en cumplimiento de la legislación venezolana, que establece que el Estado debe garantizar el Servicio Universal de Telecomunicaciones, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), a través del Fondo de Servicio Universal (FSU), ha viabilizado la puesta en marcha del proyecto “Instalación del sistema de Cable Submarino Internacional de Fibra Óptica Caribe-1”.
Enrique Quintana Sifontes, director de Conatel, destacó que, gracias al financiamiento del Fondo de Servicio Universal y bajo el liderazgo del Ejecutivo Nacional con la ejecución de CANTV, este proyecto busca posicionar al país a la vanguardia del tráfico de internet.
“Esta iniciativa, que destaca por su profunda planificación y negociación, representa un binomio estratégico entre el sector público y privado con la interacción de diversos operadores globales, orientado a solventar las dificultades técnicas de años recientes. El objetivo fundamental es garantizar las velocidades y conexiones necesarias que impulsen el desarrollo económico y la soberanía tecnológica de la nación”, expresó Quintana.




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