La violencia digital está generando grandes problemas a nivel mundial y, a la fecha, pocas acciones por parte de los Gobiernos y las plataformas de redes sociales.
Pero en el Reino Unido las cosas están cambiando. Keir Starmer, el primer Ministro del conjunto de naciones, tomó una decisión trascendental al declarar emergencia nacional la violencia digital contra mujeres y niñas e instó a las grandes plataformas tecnológicas a actuar en máximo 48 horas para erradicar contenidos dañinos que vulneran la dignidad y seguridad de las víctimas.
Una enmienda al Proyecto de Ley sobre Crimen y Policía, publicado por el gobierno de Reino Unido en febrero, busca que las empresas de tecnología estén obligadas legalmente a eliminar este contenido en menos de 48 horas, después de que sean informados.
Además, las plataformas que no actúen podrían enfrentar multas de hasta el 10% de sus ingresos mundiales calificados o el bloqueo de sus servicios en el Reino Unido.
Las víctimas, por su parte, deben denuciar si son objeto de abuso a través de contenidos de violencia digital. “Esto significa que, al denunciar una imagen, esta se eliminará de varias plataformas a la vez y, a partir de entonces, se eliminará automáticamente con cada nueva publicación”, dijo el Gobierno.
En el país, legislación viene avanzando sobre herramientas de Inteligencia Artificial (IA) y funciones que puedan derivar en la difusión de imágenes íntimas no consensuadas o manipuladas digitalmente (deepfakes), incorporándose al marco del Online Safety Act y considerándolas como delitos prioritarios.
“El abuso de imágenes íntimas devasta vidas. Estas nuevas medidas transmiten un mensaje claro: las plataformas tecnológicas ya no pueden demorarse. Cuando se detecta contenido dañino, debe eliminarse, y con urgencia”, aseguró la ministra para la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, Alex Davies-Jones.
La decisión radical de Starmer surge ante la desbordada creación de imágenes sexuales explícitas a través de IA y que mantienen a las mujeres y a los niños como principales víctimas, no sólo en Reino Unido, sino en otras partes del mundo.
De hecho, la plataforma de Elon Musk, Grok, desactivó en enero su generador de imágenes tras la polémica por deepfakes sexuales, por lo que diversos países abrieron investigaciones formales sobre la plataforma X y Grok.
Con esta acción, Reino Unido se une a Estados Unidos, que en abril de 2025 aprobó su ley contra deepfakes que penaliza la publicación y distribución de imágenes íntimas –reales o manipuladas mediante Inteligencia Artificial– sin el consentimiento de las personas involucradas.




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