La decisión de Marc Murtra de salir de los activos en la región al apenas asumir las riendas del holding español en enero de 2025, comienzan a sentirse en la operación.

Los resultados anuales, enero – diciembre 2025, revelaron que la empresa obtuvo la segunda mayor pérdida histórica, con un resultado neto de cuatro mil 318 millones de euros, unos cinco mil millones de dólares en su ejercicio fiscal.

A la salida progresiva de Hispanoamérica, donden aún les queda la operación de Venezuela y México, luego de cerrar Chile y Colombia en enero pasado, porque Brasil no será vendidad, debe sumarse un ajuste laboral en España, que implica la compensación de más de cinco mil trabajadores que ya no están en la empresa.  

Con la mirada ahora puesta en Europa, Telefónica marcó un ligeron crecimiento de 1.5% al cierre del último trimestre del 2025, lo que, a juicio de la empresa, es una buena señal de cara a los nuevos esfuerzos que imprimirá desde ahora, con menos operaciones y la búsqueda de una posición importante en el mercado europeo.

Los ingresos del año terminaron en unos 35 mil 120 millones de euros (alrededor de 41 mil 400 millones de dólares), lo que reflejó un aumento de 2% en su Ebitda ajustado (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) hasta los 11 mil 918 millones de euros ($14 mil,048 millones ).

La salida de la región fue el principal factor del ajuste, al completar la empresa la venta de los activos en Argentina, Perú, Ecuador y Uruguay, operaciones que generaron minusvalías contables (pérdidas) por dos mil 266 millones de euros, al obtener menores ingresos por las empresas de los que pagó cuando las compró años atrás.

La baja rentabilidad de los últimos años, aunado a una alta presión regulatoria y la volatilidad macroeconómica producto de devaluaciones cambiarias, fueron algunos de los factores que limitaron la generación de valor en estos mercados. A ello debe sumarse las deudas de la empresa generadas por administrar los activos con menor esfuerzo comercial y más esfuerzo financiero, una estrategia que al principio resultó pero que luego la fue haciendo menos competitiva en mercados altamente comerciales y agresivos desde la competencia.

En paralelo, Telefónica ejecutó un ERE en España, con un costo total de dos mil 049 millones de euros, orientado a modernizar su estructura organizativa, reducir gastos operativos y mejorar la productividad, proceso que llevó a la salida de miles de trabajadores, principalmente mediante prejubilaciones y bajas voluntarias.

La deuda de la empresa se redujo hasta 26 mil 824 millones de euros, avanzando en la estrategia de reducción de exposición. Para este año, Telefónica estima acelerar su crecimiento de ingresos entre un 1.5% y 2.5%, con un objetivo de flujo de caja libre cercano a los tres mil millones de euros.

Con España y Brasil como ejes operativos, y tras la reconfiguración de su presencia regional, Telefónica busca construir un modelo de crecimiento más sostenible, basado en infraestructura, servicios digitales y soluciones empresariales.

Los negocios de Venezuela y México siguen en venta.

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