Para nadie es un secreto que Venezuela está en una de las mejores posiciones de cara a la inversión extranjera y que la inversión inteligente en el país por parte de empresas, fondos, capitales de riesgo, entre otros, podrá generar excelentes resultados en el corto, mediano y largo plazo a los inversionistas.

Desde el 3 de enero pasado, cuando la percepción del país cambió radicalmente y de forma positiva, no pocos capitales internacionales comenzaron a moverse con la intención de empezar a establecer reuniones que permitan realizar inversiones en el país en diversas áreas, entre ellas petróleo, industria, banca y, por supuesto, telecomunicaciones.

El fondo Cisneros, liderado por Adriana, la hija de Gustavo Cisneros y actual cabeza de la Organización, es uno de ellos y está buscando unos mil millones de dólares para colocarlos en el país a través de compras estratégicas, entre las que se mencionan al sector telecomunicaciones, uno que, hoy día, a pesar de las circunstancias, se presenta como uno de los de mayores proyecciones.

Y es que en Venezuela, aún cuando el organismo regulador Conatel abrió la compuerta para el despliegue de servicios de fibra, entre otros, apenas está comenzando a moverse la competencia en el sector nuevamente y las empresas en general tienen un potencial de ingresos que salta a la vista.

El mercado de Internet, por ejemplo, apenas cubre al 30% de los hogares en redes fijas, pero con un número importante de proveedores (200), saturado en algunos puntos y muchos de ellos sensibles de adquisición con una estrategia clara de consolidación del segmento por parte de nuevos inversionistas.

En el caso de la telefonía móvil, que tiene un 80% de penetración y tres operadores, las oportunidades se abren.

Movistar Venezuela del grupo Telefónica forma parte de los activos en venta del holding. La nueva perspectiva de país podría retrasar la venta para lograr más por el negocio, a menos que un buen grupo de interesados haga una oferta imposible de rechazar.

En la actualidad, la compañía, con una operación sana a diferencia de los otros activos del holding en la región que fueron vendidos por debajo de su valor por las deudas acumuladas, debe estar en 500 y 700 millones de dólares según calculos extraoficiales, muy por debajo de su valor real. En 2024 facturó 600 millones de euros localmente.

Por su parte, Movilnet, es una empresa del Estado que se separó de su matriz Cantv en 2019 y que, hoy día, requiere de inversiones importantes para ser una competencia real de las otras dos empresas. Aunque no ha estado en venta, el nuevo escenario de Venezuela podría abrir esa compuerta para interesados. Como empresa, posee la mayor infraestructura física en torres, cubriendo casi todo el país, pero una parte importante obsoleta o sin funcionamiento actual.

Cierra ese cuadro Digitel, la operación con mayor crecimiento en clientes en los últimos años. Con excepción de Movistar, no está en venta, pero una buena oferta puede ser tentadora.

En el caso de las empresas fijas, Cantv es la joya de la corona, no por su operación actual, pero sí por su infraestructura y penetración en cada rincón del país. La empresa, que aglutina en el corro capitalino un 5% de sus acciones, tiene un valor en libros de unos 500 millones de dólares luego de un impulso en las últimas semanas. En el 2007 cuando fue renacionalizada, el Gobierno terminó pagando unos $1500 millones, unos 500 millones a Verizon y el resto en la OPA por los activos de la empresa. Hoy vale un tercio.

Las telco son una interesante opción para un mercado que requiere y urge competencia, inversiones y que proyecta rentabilidad por lo que implica hoy el servicio para cada ciudadano.

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