La crisis particular del país impulsó y obligó a la evolución digital del sistema financiero, impactando una serie de procesos que estaban previstos en los proyectos de actualización tecnológica bancaria, pero que, en el caso venezolano, se aceleraron de una forma mucho más rápida.
Y es que así como los medios de comunicación tuvieron que adaptarse por la escasez de papel y lanzar de manera acelerada proyectos de información digital, dejando a millones sin la opción del periódico o revista de la noche a la mañana, lo mismo pasó con el dinero en efectivo en el país, que dejó de estar disponible en montos adecuados para consumo producto de la hiperinflación y, con ello, la banca se vio obligada a eliminar miles de cajeros automáticos porque no era posible alimentarlos con billetes que cada día valían menos, dejando de ser imprescindibles para los bancos y efectivo para los ciudadanos.
Los datos más recientes del estudio de Tarjetas de Crédito y Débito del Banco Central de Venezuela, fechados en agosto pasado pero publicados en la Gaceta oficial del 5 de noviembre, dan cuenta de un total de tres mil 994 cajeros automáticos en todo el país, con una caída en los últimos 54 meses de más de 31%, tomando como base enero de 2021, cuando en el país habían cerca de cinco mil 770 cajeros en todo el país.
Pero la caída es más profunda. Desde que comenzó la crisis del país en el año 2015 con las primeras limitaciones económicas, petroleras y la restricciones financieras, sumando la escasez de efectivo a partir de la entrada en hiperinflación en 2016 -2017, la banca tuvo que ir acoplándose a los nuevos escenarios, pues los costos de operación de mantener con dinero los miles de cajeros se estaban saliendo de las manos y los proveedores tenían que abastecer centenares de puntos hasta tres veces al día, algo insólito en una economía normal.
Así desde el 2015, cuando el número de cajeros automáticos disponibles alcanzó los 10 mil 500, la banca inició un proceso de desinstalación de aparatos que, al día de hoy suma 62%, un número que, además, coloca al país como una de las economías con los resultados más bajos en este departamento, pues el número de cajeros disponibles para retiro de efectivo o hacer transacciones está muy por debajo de lo que deberían existir por cada 100 mil habitantes.
Según datos del Banco Mundial, el número de cajeros automáticos promedio por cada 100 mil habitantes está entre 58 y 62, tomando como base los números de la UE y OCDE, pero en algunos países es mucho más. Un número menor de cajeros automáticos limita, dependiendo la evolución digital del país, la disponibilidad de acceso a dinero a los ciudadanos.
En el caso de Venezuela, el país siempre ha estado por debajo del promedio mundial, pero en los últimos 10 años se fue al foso. De un promedio de 30 cajeros automáticos por cada 100 mil habitantes en 2015, ya con deuda con respecto al promedio dependiendo el número de habitantes del país, la nación pasó a un promedio de 14 cajeros automáticos por cada 100 mil habitantes en 2025, una caída de más de 50% en la última década.
Aunque es cierto que la transformación digital de la banca en el mundo está impactando el número de cajeros automáticos disponibles para sacar efectivo y de que muchas economías migraron directamente al dinero digital con los ahorros que conlleva (traslado de efectivo a cajeros, resguardo en bóvedas de los fondos, etc.), también es cierto que el efectivo sigue siendo clave para los consumos en miles de países.
Venezuela no escapa a ello, pues los procesos de digitalización, a pesar de los esfuerzos de la banca, siguen en etapa inicial, sobre todo para cubrir con dinero digital a través de pasarelas de pago u otros mecanismo servicios que siguen siendo pagados en efectivo, como el transporte público, consumos en zonas de baja conectividad, entre otros.
Aún así, según datos del Banco Central de Venezuela, la banca sigue disminuyendo los cajeros automáticos disponibles, pues la impresión de billetes producto de la inflación es menor desde hace tiempo, a lo que se suman los costos de operación en un mercado con escasez de dinero en efectivo.
En promedio, existe un cajero automático por cada siete mil personas en el país, un número realmente bajo y si el número se promedia por zona, el panorama se complica.
Según los propios datos del BCV, la región capital es la que acumula el mayor número de cajeros automáticos. El ranking por zona queda así:
- Región Capital: 1205 cajeros automáticos.
- Región Andes: 551 cajeros automáticos.
- Región Centro: 515 cajeros automáticos.
- Región Nor Oriente: 447 cajeros automáticos.
- Región Zuliana: 291 cajeros automáticos.
- Región Guayana: 225 cajeros automáticos.
- Región Llanera: 178 cajeros automáticos.
- Región Insular: 105 cajeros automáticos.





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