La competencia por implementar soluciones de Inteligencia Artificial tiene a las economías moviéndose en diversos terrenos, algunas con avances importantes para enfrentar los próximos retos, otras con buenos impulsos pero aún con limitaciones y las rezagadas, que son las que podrían perderse dentro de lo que podría implicar la tecnología en el mediano plazo.
El Global Digitalización and Intelligence Index del 2025, un estudio elaborado por IDC en conjunto con Huawei, destaca que cuatro países de la región, Brasil, México, Colombia y Argentina, despuntan en la implementación de soluciones de Inteligencia Artificial en la actualidad.
Brasil, por ejemplo, se está convirtiendo en un Hub en conectividad en la actualidad, lo que le permite avanzar en políticas conectadas con innovación y tecnología, mientras que otros, como México, Colombia y Argentina, están en el camino correcto, pero aún poseen brechas importantes en conectividad y almacenamiento, por ejemplo.
El estudio, que mide el avance de más de 90 países en su transición hacia una economía digital e inteligente, revela que para el 2030, la IA podría aportar hasta 22.3 mil trillones de dólares a la economía global, lo que equivale al 3.7% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, consolidándose como uno de los motores de crecimiento más relevantes de la historia reciente.
No obstante, también deja en claro los riesgos de profundizar la brecha digital si los avances tecnológicos se concentran en unos pocos países y sectores, además de que observa que muchos Gobiernos están priorizando políticas de digitalización “de escaparate”, enfocadas en servicios visibles como trámites en línea o aplicaciones móviles, pero sin invertir lo suficiente en infraestructura crítica, como conectividad 5G, capacidad de cómputo y almacenamiento de datos.
Además, agrega que tampoco están prestando atención al desarrollo de soluciones de energías limpias para sostener estos sistemas, lo cual puede derivar en economías incapaces de escalar sus transformaciones digitales, con consecuencias en productividad, sostenibilidad e inclusión social.
La investigación cubre economías que representan el 94% del PIB mundial y 83% de la población del planeta, dividiendo los países en tres grupos de acuerdo con el Banco Mundial: economías de ingresos altos, medios-altos, y medios-bajos a bajos.
Las economías de ingresos altos lideran en los ámbitos de creación de datos, aplicaciones digitales y talento especializado. El primer lugar lo ocupa Singapur, con 77.4 puntos, seguido por Estados Unidos con 77.2. Detrás se ubican Finlandia con 70.6, Suecia con 70.5 y Países Bajos 69.3 puntos.
En el caso de las economías de ingresos medios-altos, el panorama es heterogéneo, ya que algunos países son hubs digitales dinámicos, pero otros mantienen brechas en conectividad y almacenamiento.
En el ranking de países, China encabeza este grupo con 67.8 puntos, seguidos de Malasia, Tailandia y Brasil con 51.2 puntos, 47.4 puntos y 46.7 puntos, respectivamente. De América Latina figuran países como México con 42.7 puntos, Colombia con 39.7 y Argentina con 38.6.
Por su parte, las economías de ingresos medios-bajos y bajos enfrentan barreras sistémicas en el despliegue de infraestructura, la baja oferta de talento TIC y los altos costos de acceso que, en conjunto, restringen sus avances.
En este extremo se encuentran países que aún enfrentan enormes desafíos para consolidar sus ecosistemas digitales. La lista la finaliza Uzbekistán con 31.6 puntos, seguido por Tunisia con 30.7, Kanya con 29.5, y los dos últimos países son Egipto con 28.1 puntos y Bolivia con 27.9.





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