Hasta la noche de ayer 03 de septiembre, el regulador Conatel no había enviado a las operadoras móviles la aprobación del ajuste en las tarifas para el mes de septiembre, retraso que está generando preocupación en las empresas por el impacto de la devaluación del bolívar y sus planes de inversión.
Y es que las operadoras móviles siguen cobrando sus planes al precio del primero de agosto, cuando la devaluación del bolívar acumuló en el mes un 18% y sólo en los primeros tres días de septiembre, esta lleva casi 3%, un monto que se podría considerar irrisorio, pero cuando se trata de grandes cantidades de dinero y sumando al resto de impuestos y comisiones transaccionales, entre otros, disminuye de forma importante los ingresos reales de las empresas para mantener sus proyectos.
A diferencia de las móviles, las fibreras y otros actores si recibieron la aprobación de los ajustes como viene ocurriendo desde abril pasado.
En el caso de las fibreras y operadores de TV por Suscripción con Fibra, éstos pudieron tomar la precaución de facturar con fecha de corte para los primeros días del mes que inicia, aplicando un ajuste en sus sistemas de cobro, además de que muchos de los pequeños tienen esquemas prepago al primer día del mes, pero en el caso de las móviles, los cobros de los planes prepago se generan a medida que los clientes adquieren el servicio y las empresas van cobrando los planes en las fechas de corte de cada uno de ellos.
Es por ello que, a diferencia de las fibreras, las móviles tienen cobros a sus clientes durante los 30 días del mes y, en el caso de los clientes postpago el sistema es más complejo, pues se emite la factura con fecha de pago para unos 20 días después, dejando que la inflación haga su trabajo para cuando el cliente pague el último día de su fecha límite.
Por otro lado, las móviles tienen los sistemas de recarga de servicios que son usados por millones diariamente adicionalmente al plan que usen, lo que también genera una caída en el ingreso, pues no pueden incrementar el costo del Giga o servicio a medida que se devalúa la moneda y, es por ello que establecen tarifas proyectadas que, al final del mes, resultan impactadas por la devaluación, sumando a que, el regulador, en este caso, puede tardar más tiempo en aprobar un nuevo ajuste a las recargas, que son una fuente de ingreso diario para las empresas.
En fin, las móviles enfrentan varios problemas propios en sus esquemas de facturación, que no son sencillos de solucionar, aunado a que, hasta ahora, han sido las más afectadas en la regulación de tarifas.





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