La llegada de Wifi 7 a la región impone a las empresas un reto más en toda su estrategia de conectividad, pues además de lo que implica en términos del manejo y gestión de datos en tiempo real, impulsados por el Internet de las Cosas, las infraestructuras de redes tienen que estar acondicionadas para soportar lo que viene en consumo de datos, entre otros.
Y es que la adopción de tecnologías inalámbricas avanzadas no es esquiva a la región, sobre todo por el nivel de competencia que se viene dando entre empresas en los últimos años. Los cambios, adquisiciones, entre otros, están dando una visión diferente y, en esa línea, la tecnología es fundamental.
“La evolución hacia Wi-Fi 7 no es solo una mejora tecnológica; es una oportunidad para redefinir la experiencia digital de millones de personas. Pero esta promesa solo se cumple si existe una red de transporte robusta y confiable, dice Mario Marciano, líder B2B Latinoamérica para Liberty Networks.
Justo en el mes de celebración del nacimiento del WiFi, la versión 7 comienza a generar atención en América Latina, tanto en sectores corporativos como de consumo. Y es que se trata de una tendencia global emergente que, aunque aún en etapas iniciales, podría transformar la experiencia digital en la región.
También conocido como 802.11be, la tecnología representa un salto tecnológico significativo frente a generaciones anteriores, pues ofrece velocidades hasta cuatro veces superiores a Wi-Fi 6E, menor latencia y mayor eficiencia espectral, lo que lo hace ideal para entornos densos y aplicaciones exigentes como realidad aumentada, streaming en 8K, hogares inteligentes y trabajo híbrido.
No obstante, para que estas ventajas se materialicen, es indispensable contar con una infraestructura de red sólida, estable y con baja latencia, como la que proveen Liberty Networks, Cirión, entre otros carriers que tienen presencia en la región.
Y es que la migración hacia Wi-Fi 7 tiene una razón de ser, que no es otra que las redes actuales, pues éstas se están quedando cortas frente a la demanda creciente de tráfico digital.
Hoy en día, múltiples dispositivos conectados coexisten en hogares y empresas, las plataformas de colaboración en la nube son esenciales y los servicios digitales requieren velocidades sostenidas y conexiones confiables, por ello migrar a Wi-Fi 7 no es solo una mejora técnica, es una apuesta estratégica por la competitividad, la equidad digital y la sostenibilidad del crecimiento regional.
Aunque en América Latina Wifi 7 es sólo una posibilidad, las empresas tienen que ir preparándose para el próximo paso, sobre todo con la llegada de servicios 5G y todo lo que los datos significarán en esta nueva era, conectados a redes de fibra que van a requerir de conexiones claves para ofrecer lo que las empresas van a demandar., entre otras agilidad operativa, soporte para IoT y accesos eficientes a datos en tiempo real.
En el caso de los hogares, Wifi 7 es estabilidad en conexiones simultáneas, mejor experiencia de entretenimiento y hogares más automatizados. Y para las ciudades, es un paso clave hacia redes públicas inteligentes y servicios digitales más inclusivos.
A nivel global la tecnología está penetrando rápidamente. Datos de la Wi-Fi Alliance destacan que Wifi 7 obtuvo el Wi-Fi CERTIFIED 7™ en enero 2024, desde esa fecha viene marcando un hito en su estandarización. La organización estima que más de 233 millones de dispositivos Wi-Fi 7 llegaron al mercado en 2024 y que esta cifra se elevará a dos mil 100 millones para 2028, lo que confirma una adopción acelerada a escala mundial.





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